INTRODUCCIÓN
La educación superior enfrenta desafíos significativos en un mundo en constante cambio, donde la demanda de habilidades y conocimientos prácticos es cada vez más relevante (Soto, 2022). Las estrategias andragógicas, enfocadas en el aprendizaje de adultos, emergen como un enfoque crucial para abordar estas necesidades. Conforme exponen Córdova et al. (2024); Gonzales (2022) y Rentería et al. (2024), a diferencia de los métodos pedagógicos tradicionales, que se centran en el aprendizaje tradicional, las estrategias andragógicas consideran las características únicas de los estudiantes adultos, como su experiencia previa, motivaciones intrínsecas y la necesidad de aplicar el aprendizaje a situaciones reales. Con las estrategias andragógicas se logra que los estudiantes desarrollen el aprendizaje autónomo y la aplicación práctica de sus conocimientos (Erazo-Brito et al., 2024).
Cada vez son más los estudiantes mayores de 25 años que se inscriben a una universidad que han cursado alguna carrera técnica, universitaria o buscan una segunda especialidad. Razón por la cual es importante que hoy en día los docentes universitarios tengan las competencias idóneas en educación andragógica ya que la tendencia ha cambiado, cada vez son más las personas que buscan salir adelante y estudiar una carrera en la universidad, pero la forma como ellos aprenden es diferente. En este sentido, la universidad debe tener un staff de profesionales competentes para satisfacer las necesidades de los estudiantes adultos.
Los estudiantes adultos tienen una motivación que les permite resolver algún problema que se le presente en la vida, por tanto, se consideran tres características fundamentales; la primera es que los alumnos están dispuestos a cumplir sus objetivos, la segunda es que están orientados a la actividad, es decir encuentran las circunstancias para hacerlo ya sea mediante un curso u otros, la tercera es que abarca alumnos orientados al aprendizaje, aquello que constantemente están buscando aprender, bien sea mediante lecturas, programas de televisión y viajes. También es importante que el profesor andragógico tenga en consideración que los seres humanos están en constante evolución y mejora; por lo tanto, es crucial brindar a los adultos la oportunidad de mantenerse al ritmo de los cambios y avances tecnológicos, esto implica capacitar a los adultos para comprender estas transformaciones y asumir la responsabilidad que conlleva el proceso de cambio, así como prepararlos para el trabajo, actualizando sus conocimientos y habilidades.
La andragogía, es entendida como el arte y la ciencia de ayudar a los adultos a aprender, visualizada como algo crucial en la actualidad debido a su enfoque en el aprendizaje autodirigido y centrado en el alumno, lo que la hace relevante en diversos contextos educativos y profesionales. Según Reischmann (2005) el término "andragogía" fue aportado por Alexander Kapp (1833), un profesor de secundaria alemán. Casi una década después, otro alemán, Rosenstock-Huessy (1925) resurgió el término al fundamentar un método para enseñar después de la Primera Guerra Mundial- Por su parte Lindeman (1926) introdujo el término andragogía dos veces, y lo explicó como un método clave para enseñar a los adultos.
En Ecuador, de acuerdo con Misse et al. (2022) y Mora-Bojorque et al. (2021) el estudio sobre las estrategias andragógicas en la educación superior se manifiesta en una persistencia de adoptar enfoques que se alineen con las características únicas de los estudiantes. Es así que Urbaneja Hernández (2023) considera que ello se da debido a la creciente diversidad de población estudiantil, muchas instituciones educativas aplican métodos tradicionales sin considerar las experiencias previas o las necesidades de los estudiantes (Villegas-Dianta et al., 2024).
Desde esta perspectiva las formas de proyectar la educación y el aprendizaje son diversas, visualizando la andragogía o la educación a distancia como referentes pedagógicos que “han permeado en el imaginario colectivo y se han instalado en la terminología educativa” (Ochoa Gutiérrez, y Balderas Gutiérrez, 2021).
Por otro lado, en términos de Mila et al. (2022), a consecuencia de la falta de formación y capacitación adecuada de los catedráticos en estrategias andragógicas se evidencia un obstáculo importante. De ello se evidencia que la carencia metodológica en la implementación de estrategias andragógicas no permite fomentar el aprendizaje autónomo y colaborativo. Esta situación es particularmente evidente en regiones en desarrollo donde los recursos educativos son limitados y las oportunidades de formación profesional son escasas (Rentería et al., 2024; Sánchez y Cabeza, 2024). Como resultado se tiene una educación superior que debe enfrentarse al desafío de la innovación pedagógica teniendo una práctica educativa obsoleta que dificulta la preparación para un mercado laboral en constante cambio (Alvarado Rojas et al., 2021).
El desarrollo profesional docente universitario en Ecuador, se entiende como un proceso sistemático, continuo y planificado de actividades formativas diseñadas para fortalecer las competencias disciplinarias, pedagógicas y tecnológicas de los educadores, con el propósito de mejorar sus prácticas en el aula y, en última instancia, los resultados de aprendizaje de sus estudiantes (Villegas-Reimers, 2003).
A pesar de las limitaciones para Rivkin, Hanushek, y Kain (2005), la incorporación de estrategias andragógicas en los programas de formación continua favorece la autonomía, la motivación intrínseca y la aplicación efectiva de nuevos conocimientos por parte del docente Al referirse al tema varios estudios (Ochoa Gutiérrez, y Balderas Gutiérrez, 2021) enuncian limitaciones que desfavorecen el aprendizaje en personan adultas, en concordancia se observa una falta de aplicación efectiva de la andragogía, en estos predomina un enfoque pedagógico tradicional que no prepara adecuadamente a los graduados para el mercado laboral o la praxis profesional.
Dada la importancia que ha cobrado en los últimos años, tanto la andragogía como las estrategias de aprendizaje, se estima relevante profundizar en ambas áreas de estudio. También se requiere indagar desde un enfoque conceptual que contemple principios andragógicos. Ahora, más que nunca, estos temas deben converger para fortalecer el proceso de enseñanza-aprendizaje del estudiante adulto de educación superior, muy particularmente en esta nueva década que inicia con varios retos relacionados con el diseño de estrategias para generar procesos de aprendizaje autodirigidos y por medios electrónicos.
La andragogía sigue siendo un modelo fundamental para entender las características de los aprendices adultos y proporcionar un marco práctico para responder a ellas en múltiples campos de práctica. En consonancia se subraya la necesidad de una formación integral, estrategias didácticas adaptadas a estudiantes adultos y capacitación de docentes en metodologías andragógicas.
En este estudio, el punto de atención gira alrededor de conocer las alternativas desarrolladas a la fecha para estimar el nivel de compromiso de aprendizaje de estudiantes adultos en educación superior. Se espera encontrar una serie de instrumentos de medición. No obstante, la manera en que se aproxima y mide el CAE-AES podría ser uno de los aspectos menos clarificados en cuanto al desarrollo y evolución de este constructo. Por lo anterior, este estudio identifica los elementos de la andragogía que se están considerando en el CAE-AES, los instrumentos de medición, los subconstructos y las dimensiones o factores que lo estructuran teórica u operacionalmente.
La justificación teórica de estudiar las estrategias andragógicas es porque se analiza y conoce las experiencias y necesidades reales de los estudiantes para optimizar sus conocimientos y tener una inserción adecuada en el mundo laboral. A partir de estas estrategias se enfatiza el aprendizaje práctico y la resolución de problemas permitiendo responder a las necesidades estudiantiles. Por otro lado, con las efectivas estrategias andragógicas se puede personalizar el aprendizaje y los estilos facilitando la comprensión e implementación de enfoques inclusivos.
En este contexto la presente investigación busca sintetizar la evidencia empírica sobre la implementación de la andragogía como estrategia de superación profesional docente en la Educación superior.
MÉTODOS
La presente investigación asume la metodología IMRyD: Introducción, Métodos, Resultados y Discusión, para la estructura del artículo, el cual se adscribe al enfoque de sistematización teórica bajo el protocolo PRISMA, el cual establece una dinámica metodológica que incluye la búsqueda y selección de estudios, la extracción de datos, la evaluación de la calidad de los estudios, el análisis de los datos y la presentación de resultados. En este proceso, se garantizarán las diferentes fases del estudio mediante el análisis bibliográfico, el método analítico-sintético, inductivo -deductivo, histórico lógico, revisión de documentos y se emplea la triangulación por la fuente. El enfoque fue importante porque permitió identificar, evaluar e interpretar las investigaciones. La búsqueda de información se realizó en la base de datos de ProQuest y EBSCOhost abarcando artículos publicados entre el año 2020 al 2024.
El problema general del estudio se centró en evaluar las investigaciones existentes sobre las estrategias andragógicas identificando patrones, tendencias y resultados en su implementación en la educación superior. Para ello se utilizaron la búsqueda de palabras clave como “andragogía”, “educación superior”, “estrategia de aprendizaje”, “metodología didáctica” y “educación de adultos”. Para ellos aplicaron los operadores booleanos AND, OR y AND NOT en las combinaciones de los términos de manera efectiva.
En cuanto a los criterios de inclusión se consideraron que sean artículos publicados entre el 2020 al 2024, el estudio corresponda a la educación superior, la información presentada sea completa relevante y tenga acceso libre, finalmente se consideró que estén publicados en español o en inglés. Respecto a los criterios de exclusión se consideraron a las tesis, capítulos de libros, artículos de revisión de sistemáticas, estudios que comprenden otros años a lo solicitado, que estén incompletos, no tengan acceso libre y estén sean publicados en otro idioma al español e inglés.
DESARROLLO Y DISCUSIÓN
Para desarrollar el análisis de resultados, se valoró la producción científica incluida dentro de los hallazgos en cuanto a impacto del título, año de su desarrollo, objetivos, principales posicionamientos y conclusiones. Posteriormente se analizaron los resultados en cuanto a enfoque de la andragogía, estrategia de superación del profesional docente en la Educación Superior ecuatoriana.
En cuanto al segundo interrogante, en la Figura 3 se presentan las principales estrategias andragógicas utilizadas en la educación superior.
Conforme exponen Alvarado Rojas et al. (2021), Córdova et al. (2024), Rentería et al. (2024) y Urbaneja Hernández (2023) entre las principales estrategias anagógica se tiene la orientación hacia el aprendizaje el cual verifica la necesidad el interés y las motivaciones de los estudiantes promoviendo un enfoque autodirigido.
Esta orientación puede darse de diferentes medios a través de mensajes de texto, de voz, correos electrónicos, vídeos tutoriales o grupos de discusión que generen responsabilidad por el propio aprendizaje (Misse y Pérez, 2022; Rangel, 2024). Es así que, conforme precisan Sánchez-Domenech y Cabeza-Rodriguez (2024) y Villegas-Dianta et al. (2024), se fomenta el interés y la autonomía en los estudiantes siendo comprometidos con los conocimientos de relevancia para sus vidas y carreras profesionales.
Por otro lado, Alvarado Rojas et al. (2021) y Rentería et al. (2024) señalan que el empleo de las tecnologías educativas son estrategias que enriquecen el proceso de aprendizaje en los estudiantes adultos. Una de las razones es que la tecnología facilita el aprendizaje autodirigido permitiendo acceder a recursos y materiales en línea para que el propio estudiante pueda investigar a su propio ritmo siendo autónomo y flexible (Mora-Bojorque et al., 2021).
Conforme explica Villegas-Dianta et al. (2024), por medio de las plataformas de aprendizaje en línea se ofrece un entorno de exploración y profundización de los temas de interés personal y profesional. La conexión tecnológica, de acuerdo con Urbaneja Hernández (2023), genera en el estudiante el entender nuevas experiencias para construir su conocimiento facilitando la personalización del aprendizaje y adquiriendo estrategias específicas según sus necesidades.
Respecto al tercer interrogante, en la Tabla 2 se describen los procesos de investigación que se realizaron para determinar la efectividad de las estrategias andragógicas.
Finalmente, en cuanto a la última interrogante, se describe el impacto de las estrategias andragógicas en la satisfacción y el rendimiento académico de los estudiantes adultos. Conforme exponen Córdova et al. (2024); Mora-Bojorque et al. (2021); Sánchez Cabeza (2024) el impacto se evidencia en la satisfacción de los estudiantes al crear entornos de aprendizaje que cumplan con las características de responder a las necesidades de los estudiantes aportando en la autodirección y relevancia del contenido. Por otro lado, al optimizar la motivación genera mayor compromiso contribuyendo a tener una percepción positiva en el proceso de aprendizaje mejorando la retención de los conocimientos.
En términos de Misse y Pérez (2022) la estrategia andragógica genera una oportunidad de que el aprendizaje sea significativo ya que incentivan al estudiante a descubrir el conocimiento permitiendo desenvolverse profesionalmente. El estímulo que desarrolla fortalece la interacción profesional y la colaboración teniendo una autogestión del conocimiento.
Asimismo, impacta en el rendimiento académico promoviendo un aprendizaje profundo y significativo. Para Valverde et., al (2024) el incorporar estrategias que permita a los estudiantes adultos tener el control sobre la participación y aprendizaje brindará resultados en su rendimiento.
Es así que la aplicabilidad directa de sus conocimientos será un factor determinante que se debe priorizar para lograr resultados adecuados. Por medio de las metodologías activas como el aprendizaje basado en problemas y el trabajo en equipo los estudiantes aplican conceptos teóricos mejorando su comprensión y retención (Rangel, 2024; Urbaneja Hernández, 2023).
Para Córdova et al. (2024) la importancia de las estrategias andragógicas es demostrar las competencias en los docentes fomentando la motivación intrínseca y permitiendo evaluar a los estudiantes de manera eficiente. De esta manera se optimiza el proceso de aprendizaje debido a que la participación de los estudiantes.
Discusión
Los hallazgos del presente estudio demuestran la importancia de la andragogía como estrategia de superación del profesional docente, aunque la producción científica resulta escasa en los últimos 5 años, es posible analizar hallazgos relevantes, donde se demuestra que los docentes participantes mostraron un notable interés por estrategias formativas que les permitieran aplicar inmediatamente los aprendizajes en su práctica pedagógica universitaria.
La andragogía como base de la educación de personas adultas ha experimentado muchos cambios, principalmente, desde la década de los 60 hasta la fecha. Sus fundamentos son discutidos desde que se inició la praxis pedagógica en la Educación superior. La mayor parte de esos cambios radica en la evidencia del individuo adulto como responsable de su propia formación y de sus propios méritos, lo cual muestra una posición de autocontrol y automotivación para dirigirse hacia la solución de problemas, se cuestiona su formación, así como su entorno académico.
De acuerdo con Puente (2022), la andragogía se concibe como un modelo formativo especialmente diseñado para acompañar a las personas adultas en su proceso de aprendizaje. Su objetivo es fomentar el desarrollo de competencias cognitivas y metacognitivas que impulsen la autorrealización, la transformación personal y el perfeccionamiento continuo, frutos de una educación permanente. Sus hallazgos constituyen un resultado de la teorización de la teoría y concepto de andragogía.
Mediante la conceptualización en el contexto universitario se alcanza la "representación de los rasgos más generales y esenciales de los objetos y los fenómenos de la realidad, constituyendo los conceptos la forma fundamental con que opera el pensamiento" (Barrios y De la Cruz, 2006).
Por su parte, Urgiles (2023) señala que la andragogía es valiosa para mejorar el aprendizaje de estudiantes adultos en la educación superior. Esta adapta estrategias a las necesidades de los estudiantes adultos, a sus ritmos y necesidades individuales, promoviendo un aprendizaje significativo que integra experiencias previas y fomenta el desarrollo personal y profesional.
Coello (2024) describe cómo la incorporación de cinco estrategias andragógicas entre ellas el aprendizaje basado en problemas y los proyectos colaborativos producen mejoras significativas en la eficacia de la enseñanza y en el desarrollo de competencias clave para la docencia de adultos.
La investigación de Villegas, et al (2024) sobre prácticas docentes con trabajadores adultos en programas vespertinos y ejecutivos subraya la necesidad de institucionalizar la formación andragógica. Aunque los docentes suelen apoyarse en la experiencia de los estudiantes, carecen de marcos formales que sistematicen y fortalezcan estas prácticas como parte del currículo. De acuerdo con Erazo-Brito et al. (2024) la función principal de la andragogía involucra desarrollar las capacidades de autorrealización y transformación de los estudiantes a través de las mejoras en sus competencias adaptándose a los conocimientos de acuerdo a las demandas profesionales.
CONCLUSIONES
La efectividad de las estrategias andragógicas en la educación superior radica en su capacidad para adaptarse a las necesidades y características específicas de los estudiantes adultos. Entre las principales estrategias se encuentran el aprendizaje autodirigido, que fomenta la autonomía y la responsabilidad del estudiante; el aprendizaje basado en problemas, que promueve la aplicación práctica del conocimiento; y la colaboración en grupos, que facilita el intercambio de experiencias y el aprendizaje social.
Estas metodologías no solo mejoran la comprensión y retención del contenido, sino que también empoderan a los estudiantes, haciéndolos más activos en su proceso de aprendizaje. Los hallazgos reafirman la importancia de la andragogía como una estrategia pertinente y eficaz para la superación del profesional docente, con impacto directo en la mejora de la calidad educativa.
Para lograr un buen resultado en la implementación de estas estrategias, es crucial considerar factores como la formación adecuada del docente, que debe estar capacitado en enfoques andragógicos, y la creación de un ambiente de aprendizaje inclusivo y flexible que valore las experiencias previas de los estudiantes. La importancia de estas estrategias para los estudiantes es significativa, ya que no solo les proporciona un aprendizaje más relevante y aplicable, sino que también aumenta su motivación y satisfacción, contribuyendo a una experiencia educativa más enriquecedora. En última instancia, la adopción efectiva de estrategias andragógicas puede transformar la educación superior, preparándonos mejor para enfrentar los desafíos del entorno laboral contemporáneo.



















